De lo que habló El silencio
Mis ojos hablan por tu silencio hermoso
porque cada milimetro de mi palabra
va desnudando tu suavidad en un frágil
cristal de labio molido a besos
que me ensueñan en tus lagos torrenciales
de anacondas donde
los silvos sumergen
mis ganas para de mantenerte
en la isla de la subida al deseo blanco y estacional
de los yugos movidos a los enaltecidos colores
de un gallo que me gira el vientre para que
seas un ventrilocuo subterráneo y calcificador
de una libertad en riesgo de palabra.
Paulo San Páris
domingo, 4 de febrero de 2007
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